jueves, 15 de marzo de 2012

Aprender a perderle miedo al agua

Hace poco tiempo tuve la oportunidad de poder ayudar a dos niñas (7 y 8 años) a vencer su miedo a sumergirse completamente en la piscina. ¿Qué consideré para hacerlo?, Veamos uno de los tratamientos:

Modificación de Conducta: Miedo a mantener la cabeza sumergida dentro del agua.
La conducta meta: Mantener sumergida la cabeza el mayor tiempo posible (dependiendo de las capacidades fisiológicas de cada persona en particular)
El reforzador: Felicitaciones por el logro obtenido, (reforzador social)
El método: Aproximaciones sucesivas.
Instrumentos: Cronómetro.

Datos del sujeto:
Niña de 7 años de edad que había caído a una piscina onda de forma accidental, y que había sido rescatada rápidamente pero que había desarrollado el miedo a sumergirse en la piscina. Anteriormente ya había recibido clases de natación con un instructor y, ya podía mantenerse a flote con ayuda de un par de soportes inflables para sus brazos ("brazeras"), sin embargo aún tenía dificultad para sumergir la cabeza dentro del agua, conducta que se considera indispensable para poder seguir con sus lecciones de natación.
Procedimiento:
Estando yo fuera del agua, y la niña en una piscina para niños (70 cm. de profundidad).
Le expliqué a la niña que el propósito era mantener la cabeza dentro del agua el mayor tiempo posible agüantando la respiración, pero, ya que no lo podía hacer porque tenía miedo, primero aguantaría la respiración fuera del agua y yo le mediría el tiempo.
El primer intento fuera del agua tuvo una duración de 8 segundos. Se le felicitó enfáticamente por ello: "Muy bien, lo hiciste muy bien!!!"
El segundo intento duró 10 segundos. Se le felicitó enfáticamente por ello: "Muy bien, eso estuvo bien!!!"
El tercer intento duró 12 segundos. Se le felicitó nuevamente de la misma manera.
Habiéndolo intentado ya tres veces le dije que si podía mantener la respiración por 12 segundos con la cabeza fuera del agua, también podría mantener la respiración por 12 segundos dentro del agua. Estuvo dispuesta a aceptar el reto, pero hubo una primera dificultad: al sumergir solamente el rostro dentro del agua, las olas producidas por los demás niños bañistas hacían que el agua le entrara a la nariz. La solución para este problema fue demostrarle con un vaso que cuando éste se mantenía cerca a la superficie, el agua entraba con mucha facilidad en su interior, pero que cuando se sumergía invertido dentro del agua, el vaso conservaba aún el aire dentro de él. Entendió la analogía y estuvo de acuerdo en sumergirse un poco más, por lo menos hasta cubrir sus orejas.
El primer intento tuvo una duración de 3 segundos. Se le felicitó enfáticamente por ello: "Muy bien, lo hiciste, pudiste resistir 3 segundos debajo del agua!!!.
El segundo intento tuvo una duración de 5 segundos. Se le felicitó enfáticamente y se le instó a resistir más.
El tercer intento duró 2 segundos. Se le preguntó "¿qué pasó?, ¿por qué no resististe más?, a lo que repondió "Entró agua en mi nariz". Se le explicó nuevamente cómo debía entrar rápidamente y hasta la altura de las orejas, se le recordó nuevamente lo que pasó con el ejemplo del vaso. Accedió a intentarlo de nuevo.
El cuarto intento duró 4 segundos. Se le felicitó enfáticamente y se le recordó que fuera del agua podía resitir hasta doce segundos, y que por lo tanto dentro del agua también.
El quinto intento duró 5 segundos. Recibió reforzamiento social.
El cuarto intento duró 6 segundos. Recibió reforzamiento social.
El quinto intento duró 3 segundos. Recibió reforzamiento social, se le instó a intentarlo una vez más, pues antes había podido llegar hasta 6 segundos, se le instó a superar ese récord y a tener uno nuevo. Accedió a llegar a 8 segundos.
El sexto intento duró 7 segundos. Mostró entusiasmo al superar su récord, se le felicitó.
El séptimo intento duró 7 nuevamente.
El octavo intento duró 8 segundos.
El noveno intento duró10 segundos.
El décimo intento duró 12 segundos.
Para ser una sesión única, se había alcanzado el objetivo de forma exitosa, por supuesto, en sesiones posteriores hubieron algunos retrocesos y recuperaciones en cuanto a la conducta de mantener la cabeza sumergida, pero después de 4 sesiones en las que se plantearon objetivos más complejos, estos se lograron satisfactoriamente.
Este método por lo tanto resultó ser muy efectivo, no sólo en este caso sino en otro más, y quizá en otros casos semejantes.

*(En caso de utilizar esta información, favor de citar la fuente)

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